La formación a merced del empleo
La formación a merced del empleo
Los inmigrantes que se encuentran en la Región de Murcia dejan de lado la educación continua para centrarse en estudios con clara salida al mundo laboral
“Formarse por placer es un lujo. Hay que formarse para trabajar, porque la necesidad hace que la formación continua sea imposible en estos momentos”. Con esta frase resume las tendencias educativas de las mujeres latinas Ángeles del Castillo, presidenta nacional de la red de asociaciones de Mujeres Hispanoamericanas con sedes en 14 puntos de toda España, incluida Murcia. Y es que la formación de los extranjeros que viven en Murcia, al contrario que los murcianos que viajan al extranjero a formarse, está muy focalizada a la búsqueda de empleo.
Las componentes de la asociación de Mujeres Hispanoamericanas de Murcia (MHAM) asisten únicamente a cursos oficiales con los que poder acceder a una bolsa de empleo: “hacen muchos sacrificios para estudiar en cuanto a tiempo y dinero, y necesitan que este esfuerzo les sirva posteriormente”, dice Del Castillo. La crisis económica es la culpable de esta situación, porque “la mayoría de las mujeres están en paro”, aclara la presidenta de la asociación.
De esta manera, la MHAM no está conectada con las Escuelas de Adultos de la Región, ya que “nunca se ha visto la necesidad”, dice Ángeles del Castillo. Por el contrario, la presidenta aclara que la asociación tiene convenios con la UM, la UPCT y las Escuelas Superiores regionales para que las mujeres realicen los estudios que han solicitado previamente con un volumen de demanda significativo, y también están en contacto con los cursos que se promueven desde el Servicio murciano de Empleo y Formación (SEFCARM).
Por otra parte, la institución ofrece además talleres internos online, de nuevo mediante el procedimiento del convenio con entidades formativas. Estos estudios pueden ser cursados a distancia, y si es necesario “los maestros se trasladan a la sede de la asociación en Murcia para completar la formación”, puntualiza Del Castillo.
Sin embargo, los estudios que pueden cursarse a distancia también se supeditan al trabajo de aquellos extranjeros que se han trasladado a España para buscar un empleo. Esta situación se ha hecho especialmente patente en ciudades industriales de la Región, tradicionalmente famosas por su gran cantidad de puestos de trabajo y actualmente afectadas por la crisis económica.
La extensión del Centro Asociado de la UNED de Cartagena en Yecla, ciudad que cuenta con más de 500 empresas relacionadas con el sector del mueble y la madera, observó cambios a raíz de la llegada de inmigrantes. La entidad experimentó “un crecimiento importante cuando se incorporó la población inmigrante, que generalmente se matriculaba en cursos de acceso a la universidad”, dice Eulalia Díaz, coordinadora de la denominada UNED de Yecla.
Sin embargo, la crisis ha transformado la situación: “La población inmigrante se ha ido y ha disminuido la matriculación en los estudios de acceso a la universidad. La matriculación en carreras es predominante ahora”, afirma Díaz. Pero la UNED no es la única entidad formativa yeclana que se ha visto afectada por la marcha de la población extranjera.
El Centro de Educación de Adultos (CEA) de la localidad, que en su día se enfrentó al fenómeno de la inmigración como un “hecho importante y dificultoso”, cuenta con tres grupos en los que se imparte español para extranjeros, dice Pedro Rodríguez, director de la entidad. Pero hasta ahora, este curso también había contado con una lista de espera “de 20 a 40 personas”, aclara Rodríguez.
Sin embargo, este curso y por primera vez, el CEA yeclano no tiene personas a la espera de una plaza en el curso de español para extranjeros. El director de la Escuela de Adultos de Yecla apunta que “posiblemente, la situación económica de Yecla haya provocado que las personas se hayan ido a otro lugar para encontrar un trabajo”.

