Las enseñanzas de corte social del CEA Infante
Las enseñanzas de corte social del CEA Infante
La escuela de adultos murciana se ha unido a varios organismos sociales para dar servicios formativos a colectivos desfavorecidos intercambiando profesores por aulas
El CEA Infante cuenta en su amplio currículo con varios cursos especiales dirigidos a sectores determinados de la población, que en ocasiones son producto de su vinculación a varias entidades sociales. Y aunque la escuela de adultos se ubica en Murcia Capital, su influencia se traslada a las pedanías de la ciudad, donde se localizan algunas de las enseñanzas de corte social.
La escuela de adultos murciana se ha unido a varias ONG y organismos sociales de la Región para prestar un servicio formativo a colectivos desfavorecidos o personas con discapacidades, según Carlos Alcazar, director del CEA Infante. Éste pone de manifiesto la existencia de una especie de pacto de intercambio: el centro formativo pone los profesores, que se desplazan para trabajar con el colectivo representado por una entidad social, que aporta el local en el que se imparte la clase.
Esta es la situación en el taller de lectoescritura que una profesora de la escuela de adultos imparte en un local cedido por Cáritas en la medianía de El Palmar, cuenta Alcazar. Las alumnas de esta enseñanza son mujeres de minorías étnicas de la zona que no sólo aprenden a leer y escribir, porque el objetivo principal del curso es “promover la integración de este colectivo”, subraya el director.
También en El Palmar se localizan las enseñanzas de niveles básicos adaptados para personas disminuidas psíquicas, explica Carlos Alcazar. Dos profesoras del CEA Infante imparten estos cursos, que se llevan a cabo en el recinto de varios organismos que trabajan con discapacitados, como la residencia Luís Valenciano y el centro ocupacional Julio Ambit, declara Alcazar.
Por otra parte, anteriormente el CEA Infante también impartía un curso de lectoescritura a un grupo de mujeres maltratadas y reclusas que habían cometido delitos leves en Beniaján, relata Alcazar. Ya no está en funcionamiento porque la entidad social que estaba detrás ha sufrido dificultades que le impiden continuar con esa clase y la profesora ha tenido que empezar a trabajar con otros grupos, declara Alcázar.
También antes el CEA Infante trasladaba a uno de sus docentes al centro dela Federación de Asociaciones Murcianas de Personas con Discapacidad Física y/u Orgánica (FAMDIF) para impartir un curso de lectoescritura, comenta Carlos Alcazar. Sin embargo, ahora estos estudios se imparten en la sede del CEA Infante, porque el centro ya es apto para ello debido a que cuenta con una rampa de acceso para minusválidos desde hace dos cursos, explica el director.
Este cambio a la escuela de adultos es muy positivo, ya que los alumnos que provienen de FAMDIF tienen la posibilidad de relacionarse con otros estudiantes, y “están encantados” manifiesta Tania García Frutos, Técnico de formación y empleo que desarrolla un plan de inserción laboral de la Consejería de Educación en la federación. García hace hincapié en que una de las virtudes de los estudiantes adultos del CEA Infante es su gran sensibilidad, por lo que los chicos de FAMDIF “se sienten mucho mejor”.
- Carlos Alcázar, director del CEA Infante./ FORMACIÓN ADULTA
- CEA Infante./ FORMACIÓN ADULTA
- Rampa del CEA Infante./ FORMACIÓN ADULTA
- Imagen por :: ADELINE :: www.adessentials.sg./ Flickr
Información principal: “Los parados en crisis acuden a escuelas de adultos en crisis”




